Una apuesta que exige más capex
Jassy repitió esa ambición durante la llamada de resultados trimestrales de Amazon de este jueves, 29 de octubre de 2026. El mensaje fue doble: AWS puede seguir creciendo con fuerza durante varios años, pero para sostener ese ritmo Amazon tendrá que ampliar su capacidad física y tecnológica. La compañía espera cerrar 2026 con unos 220.000 millones de dólares de inversión en capital, en su mayoría destinados a AWS, y prevé gastar “sensiblemente más” en 2027.
Ese dato importa porque el mercado lleva meses cuestionando cuánto de ese gasto se convertirá en ingresos y márgenes, sobre todo en un contexto en el que la demanda de cómputo para IA empuja a las grandes tecnológicas a comprar más servidores, chips, almacenamiento y redes. Durante la llamada, los analistas presionaron a Jassy para que justificara esa subida de inversión y explicara qué retorno espera Amazon de ella.
El argumento de Amazon: la IA está tirando de la nube
La defensa de Jassy es que AWS está entrando en una fase de crecimiento extraordinaria gracias a la demanda global de servicios en la nube impulsada por la IA. Amazon afirma que los ingresos de AWS crecieron un 39% interanual en el último trimestre y que esa trayectoria se prolonga ya seis trimestres consecutivos. La compañía sitúa además la base anualizada de ingresos de AWS en 184.000 millones de dólares.
Sobre esa base, Jassy dijo que AWS podría crecer por encima del 40% tanto en 2027 como en 2028. También sostuvo que la adopción empresarial de IA sigue en sus primeras fases y que la estrategia de ampliar capacidad “está funcionando”. En su relato, el gasto actual no es un lastre aislado, sino la condición necesaria para capturar una oportunidad que considera histórica.
Qué está confirmado y qué sigue siendo una previsión
Lo confirmado es que Amazon sigue dispuesta a aumentar el capex de forma muy agresiva y que atribuye la mayor parte de ese esfuerzo a AWS. También está confirmado que la división de nube sigue creciendo con fuerza y que la dirección de la compañía espera gastar todavía más en 2027.
Lo que no está confirmado es que AWS vaya a alcanzar ese umbral de un billón de dólares en ingresos. Esa cifra sigue siendo una previsión de Jassy, no una guía oficial con calendario cerrado. El consejero delegado habló de un horizonte de “cinco a diez años”, pero eso no equivale a una fecha comprometida por la empresa. En otras palabras: Amazon está haciendo una apuesta muy grande, pero el resultado dependerá de que la demanda de IA siga sosteniendo el ritmo de inversión y de que los márgenes acompañen.
El mercado mantiene las dudas
La reacción bursátil del jueves muestra que los inversores no dieron por resueltas sus preocupaciones. Las acciones de Amazon caían alrededor de un 6% en la negociación fuera de hora después de la presentación de resultados, un movimiento que refleja inquietud por la magnitud del gasto antes de ver una monetización más clara.
El contexto de fondo es el mismo para buena parte del sector cloud: las grandes plataformas están invirtiendo cantidades enormes para no quedarse fuera de la carrera de la IA, pero al mismo tiempo están consiguiendo ingresos muy altos gracias a esa demanda. Amazon se mueve dentro de esa tensión entre expansión acelerada y rentabilidad futura.
Por qué importa para AWS y para sus rivales
Si la previsión de Jassy se cumple, AWS no solo consolidaría su papel como uno de los motores económicos de Amazon; también reforzaría la idea de que la nube de IA no es un producto accesorio, sino una infraestructura básica para el sector. Eso tendría implicaciones para proveedores de chips, operadores de centros de datos, clientes empresariales y rivales directos de Amazon, que tendrían que responder a una AWS más grande y más difícil de igualar en escala.
Para los clientes, la lectura inmediata es más práctica: Amazon quiere liderar la capacidad disponible para cargas de trabajo de IA, y para hacerlo necesita seguir comprando computación. Si esa estrategia logra reducir cuellos de botella, podría mejorar la oferta de servicios; si no, el gasto quedará bajo la lupa de los accionistas durante más tiempo. Por ahora, la única certeza es que Amazon no planea frenar la inversión justo cuando más presión hay por añadir capacidad.



