IA Informer.

Nvidia y los Microduck robots se colocan como uno de los juguetes más llamativos de la campaña navideña

Los Microduck robots han superado las 20.000 reservas tras aparecer en la presentación de Jensen Huang en GTC Berlín. El interés ha crecido en cuestión de horas y su entrega está prevista antes de Navidad, pero por ahora lo único confirmado es la cifra de pedidos anticipados y el calendario de envío anunciado.

Ilustración editorial sobre Nvidia y los Microduck robots se colocan como uno de los juguetes más llamativos de la campaña navideña
Imagen editorial generada para IA Informer.

Qué ha pasado

La secuencia es sencilla: durante una intervención de Jensen Huang en GTC Berlín, varios Microduck robots aparecieron en escena y se movieron, se sentaron, cayeron al suelo simulando una siesta y dieron volteretas por voz. La demostración generó un gran eco y, al día siguiente, las reservas superaban las 20.000 unidades, según la información difundida por Clem Delangue, consejero delegado de Hugging Face.

La pieza original atribuye ese dato a un mensaje publicado por Delangue. No hay una cifra independiente de ventas finales, así que conviene leerlo como reservas o prepedidos, no como unidades ya vendidas de forma definitiva.

Qué son los Microduck robots

Microduck es un robot de código abierto fabricado por Pollen Robotics. La compañía fue adquirida por Hugging Face en 2025 y, tras esa operación, el producto quedó integrado en su ecosistema. La pieza también indica que se trata del segundo robot de Hugging Face, después de Reachy Mini.

El robot llega con una serie de trucos básicos ya enseñados en simulación: caminar, sentarse y levantarse, entre otros. La empresa afirma además que los usuarios podrán entrenarlo con nuevas habilidades y compartirlas con la comunidad. Eso convierte al producto en algo más cercano a un kit experimental y personalizable que a un juguete cerrado con funciones fijas.

Por qué ha llamado tanto la atención

Hay dos elementos que explican el tirón. El primero es el componente visual: el robot está diseñado para parecer simpático, pequeño y expresivo, algo que suele funcionar especialmente bien en productos de consumo vinculados a la robótica. El segundo es el contexto: la demostración se produjo en un escenario de alto perfil y con Huang manejando el robot en directo, lo que amplificó la visibilidad del producto.

La propia promoción del fabricante muestra también a adultos jugando con el robot, no solo a niños. Eso sugiere que el mercado objetivo no es necesariamente el público infantil, sino también aficionados a la robótica, creadores y personas que buscan un dispositivo programable para aprender o experimentar.

El papel de Nvidia en la demo

La presentación vinculó Microduck con la tecnología de Nvidia. Según la información difundida en la pieza, los robots se entrenaron usando la pila tecnológica de Nvidia y una parte del proceso se apoyó en simulación para enseñarles comportamientos básicos antes de pasar al mundo físico.

Ese detalle importa porque refuerza la narrativa de Nvidia sobre la relación entre simulación, agentes de IA y robótica. No se trata solo de un juguete vistoso: la empresa utiliza el producto como escaparate para mostrar cómo su hardware y su software pueden ayudar a llevar comportamientos aprendidos en simulación al robot real.

Entrega, precio y lo que todavía no está claro

La información disponible confirma que los Microduck deberían llegar a tiempo para Navidad. También confirma que el interés comercial ha despegado con fuerza en muy poco tiempo. Pero hay datos que no aparecen en la pieza: no se menciona el precio, ni una previsión de producción más allá de la ventana navideña, ni si las 20.000 reservas corresponden a un único mercado o a varios.

Tampoco hay una referencia a disponibilidad sostenida después de esa primera tanda. Para el lector, eso significa que la novedad principal no es una expansión comercial consolidada, sino un arranque muy visible apoyado en una demostración viral.

Lo que conviene seguir de cerca

La clave, a partir de ahora, será comprobar si el tirón social se traduce en una producción estable y en entregas reales sin retrasos. También habrá que ver si el producto mantiene el interés más allá del efecto novedad y si la empresa publica más detalles sobre precio, soporte y capacidad de personalización.

De momento, lo confirmable es mucho más limitado: hay un robot abierto, una demo muy llamativa, 20.000 reservas mencionadas por la empresa y un calendario de entrega pensado para campaña navideña. Lo demás, incluido su recorrido comercial real, sigue pendiente de verificación.